Creo que México no logra avanzar porque cuando surge alguna iniciativa para trabajar en equipo, inmediatamente surge quien busca dividir ese esfuerzo y así disolverlo. Esa marcha no surgió desde un partido, surgió contra un partido desde la ciudadanía. Contra un partido, el PRI, que con el apoyo de los medios masivos de comunicación es una máquina imparable si no existe una ciudadanía unida más allá de intereses ideológicos, capaz de ser la contraparte necesaria contra esa aplanadora de poder.
La ciudadanía sólo tiene la información y el esfuerzo común, sin eso no tiene nada. Este esfuerzo debería ir más allá de dos partidos que aislados con dificultad ganan la presidencia. Es un esfuerzo que va mucho más allá, hasta el origen de México, y es preocupante que no seamos capaces de darnos cuenta de ello, y terminar con esa división inmemorial que ha destruido la posibilidad de un avance común tantas veces. A mí me molesta que adeptos a un partido u otro tomen la marcha como estandarte para sus objetivos, debe ser una causa ciudadana. Pero dividámonos una vez más, y sigamos buscando quien es el partido que organiza qué, para no participar contra el poder protegido que de ese modo mantiene su fuerza, y que México siga atascado.
El hecho de asistir o no a una marcha no gana una elección. El voto se defiende en las urnas. Leamos, busquemos información en diversas fuentes y de diversas ideologías, a favor y en contra de la opción que apoyamos, leamos historia de México en diversos sitios, comentemos, preguntemos, hablemos, no tengamos miedo a debatir, pensemos, pensemos mucho, y con base en todo eso construyamos nuestra postura. No nos dejemos convencer por lo que alguien nos diga, ni por un artículo o programa aislado. Armemos el rompecabezas con la mayor cantidad de piezas posible.
Defendamos nuestro voto en las urnas. Un voto razonado se construye teniendo información de infinitas fuentes; si no, es un voto que cambia según el viento, como el que vota porque le dieron una torta. Y si alguien cambia su intención de voto por asistir a una marcha, un evento, o por una nota de algún periódico, significa que su convencimiento por determinada opción es endeble y no se construyó de manera sólida con información y pensamiento crítico.
Asistamos o no a esta marcha, hay libertad para ello, pero que la motivación para ello no sea de tipo partidista. Para variar, busquemos el interés común más allá del particular.